Las energías renovables y la alteración del paisaje.
¿Agresión al paisaje o belleza por asimilar? ¿Es el paisaje un cuadro inalterable o un organismo vivo en constante evolución? Como arquitecto, a menudo me pregunto por qué aceptamos con orgullo las intervenciones humanas del pasado —como los molinos manchegos o las catedrales— mientras rechazamos con vehemencia los aerogeneradores de hoy. En esta entrada reflexiono sobre la 'estética de la necesidad', la memoria del paisaje y por qué lo que hoy llamamos monstruosidad técnica podría ser el monumento admirado del mañana. Un viaje personal desde las calles de Sevilla y Salamanca hasta los nuevos gigantes de nuestro horizonte. Mucha gente, desde una postura ecologista no necesariamente militante, rechaza vivamente la alteración del paisaje natural que supone la instalación de estaciones de energías renovables como parques eólicos o granjas de placas solares. Estoy seguro de que quienes ejercen la política desde el ecologismo manejan motivos más complejos de los que voy a aborda...