Bocados de realidad IX

En las dos fotos de esta semana es más significativo el cómo que el qué. Me refiero al cómo están tratadas las imágenes frente al qué aparece en ellas. Podrían considerarse lo que en pintura se denomina un bodegón, que los pintores realizan como estudio o practica del tratamiento de luces y texturas y en el que, por este motivo, el interés radica más en estos aspectos que en los motivos representados.

En mi caso el motivo son dos escenas de calle, que no dejan de tener cierto interés social: la pareja que mantiene una conversación en la que ella parece llevar la voz cantante mientras que él parece desentenderse y no prestarle demasiada atención, en la primera, y dos personas mayores conversando sentadas en un banco e iluminadas por la última luz de la tarde, en la segunda; en definitiva y pese a todo unas escenas un tanto banales que no tienen la entidad suficiente como para sostener por sí solas el peso de la fotografía, al contrario, por ejemplo, de lo que ocurría en la foto de la semana pasada «Despedida» en la que una chica se despedía de alguien en el andén de la estación y en la que, pese a las deficiencias técnicas de la toma, la escena captada tenía la suficiente carga emocional como para proporcionar interés a la foto. Son estas, por así decirlo, unas fotos con menos contenido y más orientadas a conseguir una imagen estéticamente atractiva.

Siempre intento que en mis fotos estén presentes ambos aspectos: que el motivo tenga interés y que la imagen resulte atractiva estéticamente, lo ideal es que ambos alcancen el mayor grado posible de significación, pero a veces ese deseado equilibrio se inclina más hacia uno de los dos.

Como se puede apreciar el tratamiento que he hecho de las luces es extremo de manera que sólo quedan reflejadas en las fotografías aquellas zonas de reciben directamente la luz, llevando a negro el resto y obviando en gran medida los matices. El resultado es que en la primera las figuras aparecen silueteadas, una silueta de luz a modo de halo y en la segunda se muestran solamente los elementos de los personajes necesarios para descifrar la escena; se podría considerar que ambas constituyen un ejercicio de minimalismo.

¿Tú me entiendes?

Charlando al atardecer


Comentarios

  1. ¡Buenííííísimas! Este es uno de los estilos que tengo pendiente desde hace muchos años, pero que no he tenido/buscado la ocasión. No es fácil que se den todos los condicionantes, o sea, una luz totalmente a contraluz, y un fondo oscuro detrás de las personas, para facilitar después el forzado del contraste y que queden como dibujadas sobre fondo negro o muy oscuro. Y además se tiene que dar la condición de que no se enteren y de que no se les pueda reconocer. Sí que he hecho algún foceto o bocefoto con modelo, recogiendo una cara posando, viéndose solamente una fina línea del perfil, pero no es lo mismo, claro. Estas dos fotos que has puesto hoy son espectaculares, sobre todo la primera. Me encanta ese levísimo reflejo que da la parte izquierda del cuerpo de él en la parte derecha de la cintura y en la parte interna de la pierna izquierda de ella. Y en la segunda foto, las líneas del árbol y de las ramas, que justifican perfectamente el encuadre con el espacio por encima de las protagonistas.

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    1. Anímate wallace, lánzate a la calle. Te enlazo un vídeo para darte un empujón.

      https://www.youtube.com/watch?v=0uCryIzAXz4

      (Salta al min. 9:50 para pasar la promoción de cámaras)

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