PERELMAN, HÉROE O ENFERMO


Grigori Perelman (San Petersburgo 1966) es un matemático ruso que hacía 2002 (la fecha exacta es difícil determinar en estos casos), demostró la que hasta entonces se había denominado conjetura de Poincaré, que este matemático había planteado en 1904; una proposición matemática que, obviamente, ni él mismo ni ningún otro matemático habían sido capaces de justificar razonadamente hasta ese momento.
A raíz de la publicación de dicha demostración, Perelman adoptó una actitud ciertamente sorprendente, rechazó todos  los premios y reconocimientos que se le otorgaron, incluido un premio de un millón de dólares que una fundación había establecido para quien lograra resolver la mencionada conjetura, rompió la relación con sus colegas y anunció que abandonaba las matemáticas. Ahora vive prácticamente en la miseria junto a su madre, también matemática, en un suburbio de San Petersburgo.


¿Qué llevó a Perelman a adoptar esta actitud? Parece ser que las causas hay que buscarlas en su sistema de valores. Recibió una educación en la que la honestidad era un principio básico e irrenunciable: decir siempre la verdad y solo la verdad era uno de los lemas que debían guiar sus actos.

Es fácil imaginar la forma en que puede operar  este principio de honestidad extrema en la mente de un matemático del calibre de Perelman. El campo de las matemáticas es propicio a la sublimación de una cualidad como esta. En matemáticas es imprescindible el rigor en los planteamientos y la consecuencia en el proceso: el desarrollo de un teorema parte de una hipótesis y mediante la aplicación sucesiva de principios cuya certeza ha sido ya demostrada se llega a una conclusión que, desde ese momento, es considerada cierta. El proceso no admite planteamientos débiles o dubitativos, los principios en que se basa la demostración han de ser absolutamente ciertos en todos los casos sin excepciones para que el teorema quede demostrado. Si para Perelman la honestidad es un principio que guía sus actos, su integridad como persona lo le permite admitir excepciones, debe actuar honestamente sean cuales sean las consecuencias.

 Solemos exigirnos a nosotros mismos las mismas cualidades que reclamamos de los demás, o viceversa, esperamos de los demás aquello que nos exigimos a nosotros mismos.  En realidad, creemos que los demás son igual que nosotros, por eso, si Perelman es capaz de llevar su honestidad hasta las últimas consecuencias, no aceptará que nadie dude de ello y además, exigirá de los demás el mismo grado de compromiso.

Según ha afirmado el propio Perelman, la actitud de la comunidad matemática ante su hallazgo, poniéndolo en duda al principio y la de algunos miembros de dicha comunidad que intentaron atribuírselo, así como la actitud de sus compañeros más cercanos al no salir en su defensa, han sido los motivos de su reacción.

Entiendo que Perelman no es capaz de deslindar el campo de las matemáticas del de la vida real; no puede aceptar que alguien que no es honesto en su vida real pueda serlo cuando actúa como matemático; por eso, si la comunidad matemática, sus compañeros le han decepcionado, sus trabajos matemáticos, contaminados por esa misma falta de honestidad, ya no le interesan. Si las matemáticas pero no los matemáticos.

No creo que no le importe el dinero, no creo que sea feliz viviendo en esas condiciones, sin embargo está dispuesto a aceptarlo al ser una consecuencia de la aplicación de sus principios. Su honestidad le ha llevado hasta ahí y esa misma honestidad le obliga a aceptarlo. No puede salir de esa situación sin renunciar a ser honesto y renunciar a eso es renunciar a sí mismo, tendría que reinventarse.

¿Es un héroe o un enfermo? Esta es la cuestión que me planteo. Es un héroe capaz de mantener su integridad moral hasta las últimas consecuencias y como tal digno de admiración o es una mente enferma, que no posee la flexibilidad necesaria para adaptarse al complejo mundo de las relaciones humanas y las distintas situaciones que en ellas se dan.

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/genio/hombre/enigma/elpepusocdmg/20101003elpdmgrep_1/Tes

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