POLITICOS


Alguien me comentaba, no hace mucho, a propósito de la torpeza y del índice de corrupción de nuestra clase política, que no nos merecemos unos políticos así.

Yo no estoy de acuerdo con esta afirmación. Creo que tenemos exactamente lo que nos merecemos.

Por poner un ejemplo vamos a hablar de la selección española de futbol, que tan de moda está. Empecemos con la cuestión de las primas por ganar el mundial, 600.000 € para cada jugador, la mayor de todas las selecciones que participaron. Para hacernos una idea de la magnitud, la prima que había establecido Alemania era de 200.000 € por jugador y la más próxima a la española era la de Brasil, 400.000 €.

Personalmente me parece una cantidad absolutamente inmoral, teniendo en cuenta que la Federación española de Futbol es una entidad pública y la situación económica en que se encuentra el país.


Algunas voces, entre ellas las del Secretario de Estado para el deporte, han tratado de justificar dichas primas con el argumento de que esas cantidades de dinero las genera la propia Federación y que los españoles no tenemos que poner nada. Argumento ciertamente pueril. En primer lugar porque eso podría tener sentido si en el caso de que las cuentas no fueran tan boyantes y hubiera que poner dinero, lo pusieran de su propio bolsillo futbolistas y federativos; pero no es así, caso de que sus ingresos fueran insuficientes para sufragarse la vida de lujo que llevan, el estado, o sea los españoles, tendríamos que poner dinero; pero como se generan grandes ingresos por publicidad, partidos de exhibición y otros conceptos, no importa que el estado, es decir la caja de todos los españoles, esté pasando por malos momentos, se lo reparten entre ellos.

Y todos tan contentos. No he visto que se hayan generado grandes protestas o que se hayan suspendido homenajes a estos insolidarios que pasan de nosotros.

Pero no queda ahí la cosa. IU formuló una pregunta en el Congreso a propósito de dichas primas, en el sentido de si pensaban cobrarlas en Sudáfrica y pagar los impuestos allí (que vienen a ser la mitad, aproximadamente un 20% frente a un 40%) como ya habían hecho cuando ganaron la Eurocopa en Austria.

¿Cabe mayor desfachatez? Pues si, cabe. Y así vemos como en los “telediarios” nos ponen imágenes de conocidos jugadores que, a través de fundaciones apadrinan niños en Africa y van por allí de vez en cuando para jugar un rato con ellos y sacarse unas fotos y todos pensamos en el gran corazón que tienen ¡qué buenas personas son! Lo que no nos dicen es que eso lo hacen porque desgrava. ¿Cómo podría entenderse si no esa solidaridad por un lado y a la vez esa insolidaridad con sus propios compatriotas?

Pues si, Son unos chorizos y los aclamamos, les hacemos homenajes, les damos premios, les pedimos autógrafos… ¿Qué no nos merecemos estos políticos? Y peores; pero todo se andará.

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